¿Por qué limitarte a buscar al sustituto de Aleix Febas como un DMF al uso?
Aleix Febas ha cambiado del Elche CF al Celta de Vigo para la próxima temporada. Su salida deja al equipo, del ya también ex-entrenador Eder Sarabia, con un agujero en un sitio delicado. Y es que, con el entrenador bilbaíno, Febas retrasó su posición al pivote y combinó tareas defensivas con las labores de ordenar la salida de balón y conectar la primera fase con el último tercio. No es un puesto cualquiera en este Elche. Es la pieza alrededor de la cual gira todo lo demás.
Antes de buscar a nadie conviene entender qué se busca. El Elche de Sarabia era uno de los proyectos con identidad más reconocible de Primera. Posesiones largas, salida limpia desde el portero, circulación rápida en campo rival y mucha confianza en la técnica de centrales y mediocentros para construir desde atrás. En ese contexto, el pivote no es un destructor que rompe y entrega. Es un futbolista que recibe bajo presión, se gira, progresa y elige. Quien venga a tapar el hueco de Febas tiene que saber jugar a eso, ya que si el nuevo entrenador del Elche quiere mantener el estilo, el sistema no se va a adaptar al fichaje, será el fichaje quien tenga que entrar en el sistema.
Y aquí conviene desactivar la tentación más fácil. Lo cómodo sería abrir la base de datos, filtrar por mediocentros defensivos y quedarse con el que mejor puntúe. Pero eso sería buscar a un DMF al uso, y Febas nunca lo fue. Llegó al pivote desde posiciones más adelantadas, y lo que le pedía Sarabia no era tanto destruir como construir. Rastrear su relevo por la etiqueta de la posición, en lugar de por la función que cumplía, es el primer error que conviene evitar.
Aquí es donde entra Smart Scouting System. No se trata de que la máquina nos diga cómo tiene que ser el jugador. Se trata de que nosotros le podamos decir cómo lo queremos.
Construir el perfil
Lo primero es decidir qué define el rol. Y esto es una decisión, no un automatismo. Un perfil de mediocentro no es neutral, lleva dentro una idea de juego. Si quisiéramos un pivote de bloque bajo, cargaríamos el peso en duelo aéreo y en volumen defensivo. Como buscamos el mediocentro de un equipo que quiere el balón, el perfil prioriza otra cosa, la capacidad de recibir, de progresar y de hacer avanzar al equipo sin perder la pelota.
Estas son las métricas, de las que tenemos disponibles en este caso en Wyscout, que nuestros analistas han decidido para el perfil, ponderadas con z-scores según su importancia para el rol:
- Recepciones por 90, como medida de disponibilidad y de cuánto se ofrece el jugador para recibir bajo presión.
- Pases progresivos por 90 y su porcentaje de acierto, para separar al que lo intenta del que además lo completa.
- Carreras progresivas por 90, porque conducir el balón hacia delante es una forma distinta de progresar.
- Pases al último tercio por 90.
- Pases cortos y medios por 90, como descriptor del circulador asociativo.
- Intercepciones y recuperaciones ajustadas a posesión, que es la forma correcta de medir la defensa de un equipo que tiene mucho el balón y por tanto defiende poco.
- Duelos defensivos ganados.
- xG asistido y pases inteligentes por 90, para captar la aportación entre líneas.
- Faltas ajustadas a posesión, con peso testimonial y en negativo.
El peso mayor recae sobre la recepción y la progresión, que es lo que de verdad pide el puesto en este equipo.
De mil jugadores a una lista corta
Con el perfil definido, el sistema ordena a más de mil cien mediocentros de ligas de todo el mundo según lo bien que encajan en él durante la temporada 2025-26.
Y aquí va una decisión importante sobre ese filtro. No nos hemos limitado a los jugadores etiquetados como mediocentros defensivos. Las bases de datos clasifican las posiciones de forma imperfecta, y ceñirse a una sola etiqueta dejaría fuera a pivotes reales catalogados como interiores, y al revés. Por eso el sistema mira tanto a los DMF como a los CMF. Buscamos una función, no un rótulo, que es justo lo que el caso de Febas obliga a hacer.

La primera lectura es tranquilizadora. Lo primero que devuelve la herramienta son nombres como Pedri, Manuel Locatelli, Vitinha, Joshua Kimmich o Curtis Jones. Es decir, cuando le pides un constructor de juego, el sistema reconoce a algunos de los mejores constructores del planeta. Esa es la mejor señal de que el perfil mide lo que queremos que mida. El problema, evidente, es que ninguno de ellos va a vestirse de franjiverde. Sirven para validar el método, no para fichar.
Y aquí hay un matiz que conviene tener claro al leer la tabla. La puntuación de cada jugador se calcula comparándolo con los mediocentros de su propia liga. Por eso un dominador de la Primera Federación puede aparecer con una nota altísima, incluso por encima de un titular de Primera. No quiere decir que sea mejor futbolista. Quiere decir que destaca mucho sobre el nivel de su categoría. Es una distinción que un buen ojeador interioriza enseguida, y que conviene recordar antes de emocionarse con un número.
Bajando por la lista, dejando fuera a los inalcanzables, veamos algún ejemplo que el Elche CF puede plantearse.
Kike Pérez, el relevo más natural
El primero es Kike Pérez, mediocentro español del Venezia en la Serie B italiana.

Cuando se ponen sus números crudos al lado de los de Febas, la fotografía es elocuente. Kike recibe más (50 pases recibidos por 90 frente a 40), progresa más en pase (9,1 progresivos por 90 frente a 5,2), pisa más el último tercio (9,4 frente a 6,4) y crea más entre líneas, con 0,21 de xG asistido frente a los 0,04 de Febas. Parte de ese volumen conviene descontarlo, porque el Venezia domina la posesión en la Serie B y eso engorda las cifras de cualquiera de sus mediocentros. Pero hay un dato que no depende del contexto y que es el que más vale, su eficiencia progresando es prácticamente idéntica a la de Febas, en torno al 82 por ciento de acierto en pase progresivo. Cuando intenta lo difícil, le sale igual de bien. No es un simple acumulador de toques fáciles.
Hay un punto donde Febas le gana con claridad, y hay que decirlo, el duelo defensivo. Febas gana el 66 por ciento de los suyos, Kike apenas la mitad. Sus números de recuperación e intercepción son buenos, lo que dice que lee y anticipa bien, pero cuando le toca disputar cuerpo a cuerpo flojea. Es un matiz a vigilar, sobre todo pensando en que el salto a Primera no se lo va a poner más fácil.
Lo que termina de inclinar la balanza es lo que el dato puro ni siquiera mide. Kike Pérez es zurdo y mide 184 centímetros. Febas es diestro y mide 172. Es decir, el candidato no solo replica el perfil de distribución, sino que corrige de paso el punto más débil de Febas, el juego aéreo, y le ofrece al equipo una salida zurda desde dentro que ahora no tiene. A sus 29 años, valorado en torno a tres millones y con contrato hasta 2027, está además dentro del rango económico del club. La herramienta lo encuentra, el perfil físico lo refuerza, y ahora tocaría el vídeo.
Jairo Concha, la apuesta de futuro
El segundo camino lleva a Sudamérica, un mercado que la propiedad del Elche conoce bien. Jairo Concha, del Universitario de Lima, es un mediocentro de 26 años, que queda libre a final de año y que en Perú firma una temporada espectacular.

Su retrato estadístico es el de un pasador de élite dentro de su contexto. Casi 11 pases progresivos por 90 con un 89 por ciento de acierto, una cifra de eficiencia altísima, más de 10 pases al último tercio y una creación notable, 0,26 de xG asistido. Defensivamente recupera e intercepta mucho. El asterisco es doble. Por un lado, juega en una liga claramente inferior y a año natural, lo que obliga a tomar sus cifras con prudencia. Por otro, y esto es estilístico, Concha apenas conduce, 1,2 carreras progresivas por 90 frente a las 3,3 de Febas. Mueve el balón pasando, no llevándolo. No es peor ni mejor, es distinto. Quien busque un calco de Febas con balón al pie no lo va a encontrar aquí. Quien busque un organizador de toque rápido y mucha visión, sí. Por edad, precio y proyección, es la apuesta con más recorrido de las dos.
Y al revés: el retrato que Smart Scouting System hace de Febas
Hasta aquí hemos hecho el trabajo en una dirección. Nosotros decidíamos qué métricas definían el puesto y la herramienta buscaba quién encajaba. Pero Smart Scouting System sabe hacerlo también al contrario. Se le puede señalar a un jugador y pedirle que sea ella quien deduzca el perfil, que mire la temporada de ese futbolista, detecte en qué destaca de verdad y construya con ello las métricas y los pesos. Le pedimos que mirara a Febas.

Lo que devuelve es revelador, porque no se parece al perfil que habíamos montado a mano. Donde nosotros priorizábamos la recepción y el pase progresivo, la app destaca otras cosas en Febas. Lo que más pesa son las aceleraciones, seguidas de las carreras progresivas, las faltas recibidas y un grupo de métricas de circulación, pases en corto, pases hacia atrás, descargas al portero. El retrato que sale no es el de un pivote que destruye ni el de un mero distribuidor. Es el de un futbolista que conduce, que arranca, que se gira en espacios cortos y que mantiene viva la posesión reciclando el balón cuando no hay otra salida. Es, en una palabra, un híbrido. Lo intuíamos, pero verlo dibujado por los datos lo confirma.
Hay una métrica en ese retrato que merece pararse, las faltas recibidas por 90. A primera vista parece una estadística menor, pero dice mucho de un futbolista de estas características. Cuando a alguien le hacen muchas faltas en zonas de creación suele ser porque recibe, se gira y encara en espacios donde el rival ya no llega a tiempo y solo puede frenarlo de manera ilegal. Es un síntoma de resistencia a la presión y de que el jugador es, sencillamente, difícil de parar.
Cuando ese perfil se lanza sobre la base de datos, el ranking que sale es muy distinto del de antes, y ahí está lo interesante. Febas encabeza su propia lista, algo lógico, ya que el perfil se ha construido a partir de él. Pero por debajo aparecen nombres que en la búsqueda por puesto no salían, o salían en otro sitio. Bernardo Silva, Éver Banega, el japonés Yamada, Pedri otra vez. Perfiles de medio creativo y conductor más que de pivote organizador. Donde la búsqueda por rol devolvía distribuidores, la búsqueda por jugador devuelve futbolistas que se parecen a Febas en lo que Febas tiene de particular, el arranque, la conducción, la facilidad para aparecer entre líneas. Las dos listas apenas se solapan, y esa diferencia es justo la lección. Buscar el relevo de un puesto y buscar un clon de un jugador son dos preguntas distintas, y la herramienta sabe responder a las dos.
Conviene leer este ranking con la misma prudencia que el anterior. La puntuación sigue siendo relativa a cada liga, así que vuelven a colarse dominadores de categorías inferiores, como Cerarols o algún filial de la Primera Federación, con el mismo espejismo que ya comentamos. Y hay un matiz más, propio de esta función. Cuando se construye un perfil a partir de un jugador, la herramienta captura también su contexto, no solo su talento. Métricas como los pases hacia atrás o las descargas al portero hablan tanto de Febas como del estilo de posesión del Elche de Sarabia. Por eso este retrato sirve para entender a un futbolista y para encontrar a otros que se le parezcan en estilo, pero no certifica que sean tan buenos como él.
Lo que los datos no deciden
Dos formas de buscar, varios nombres sobre la mesa y un retrato afinado del jugador que se marcha. Pero nada de esto es todavía un fichaje, y esa es la idea que de verdad importa.
Smart Scouting System ha hecho lo que mejor hace, reducir más de mil cien jugadores a unos pocos candidatos con argumentos en una tarde de trabajo, un filtrado que a mano costaría semanas. Pero es la primera criba, no la última palabra.
Ningún fichaje serio se hace solo con datos. La cifra te dice a quién mirar. Después toca lo de siempre, ver al jugador en vídeo, seguirlo en directo, entender su carácter, su contexto, su vestuario, su adaptación a otra liga y otra vida. Los datos abren la puerta. El que decide quién la cruza sigue siendo el ojo del que sabe mirar. Y eso, por suerte para todos, todavía no lo hace ninguna máquina. Pero lo que sí puede hacer Smart Scouting System de este lado es ayudarte a programar los visionados, a generar informes y a definir tus fichajes para cada posición en listas o formaciones.